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Laboratorio Emocional.


¿Es la felicidad una sola?


¿Cuándo fue la última vez que te detuviste a preguntarte qué es lo que realmente estás buscando? No qué quieres comprar, lograr o alcanzar; tampoco qué te falta para sentirte mejor, me refiero a ¿qué te bridaría realmente una vida más satisfactoria?


Estamos en una época que nos invita constantemente a buscar bienestar, donde incluso algunas corrientes psicológicas hablan de la felicidad como una meta que deberíamos alcanzar, pero, pocas veces nos detenemos a pensar que quizás no existe una única forma de ser felices.


Hoy quiero hablarte de dos perspectivas de la felicidad desde la psicología positivista: el bienestar hedónico y el bienestar eudaimónico.


El bienestar hedónico está relacionado con el placer, la satisfacción inmediata y las experiencias agradables, se encuentra en momentos tan simples como compartir una comida con alguien que apreciamos, disfrutar una tarde de descanso, escuchar una canción que nos gusta y es el bienestar que nos permite experimentar alegría, disfrute y gratificación.


Por otro lado, el bienestar eudaimónico se relaciona con el sentido, el crecimiento personal, los valores y el propósito, aparece cuando sentimos que nuestra vida tiene dirección, cuando desarrollamos nuestras capacidades, construimos relaciones significativas o realizamos actividades que consideramos valiosas, incluso cuando implican esfuerzo o sacrificio.


Con frecuencia se presenta esta segunda forma de bienestar como una versión más elevada o auténtica de la felicidad, sin embargo, desde mi postura quizás no se trate de elegir entre una y otra, pues: ¿qué sería de una vida llena de propósito si no hubiera momentos para disfrutarla? ¿Y qué ocurriría con una vida repleta de placeres si nunca encontráramos algo que le diera significado? Así que, si me lo preguntas, necesitamos de ambas.


Creo por ello que más bien el problema aparece cuando confundimos bienestar con ausencia de sufrimiento y hoy parece existir una presión constante por sentirse bien todo el tiempo, así que buscamos distraernos rápidamente de cualquier emoción incómoda, llenar los silencios y escapar de aquello que duele.


Pero la vida humana no está hecha únicamente de placer, también incluye pérdidas, dudas, frustraciones y momentos de confusión, por eso intentar eliminar todo malestar puede llevarnos a una búsqueda interminable que nunca termine de satisfacernos.

Creo que una forma de ver estas formas del bienestar no consiste en vivir evitando el sufrimiento, sino en aprender a relacionarnos de una manera más consciente con nuestra experiencia, disfrutar cuando hay alegría, descansar cuando lo necesitamos, buscar sentido cuando nos sentimos perdidos y aceptar que algunas preguntas importantes requieren tiempo para encontrar respuesta.


No importa la edad que tengamos ni el momento de la vida en el que nos encontremos. Siempre existe la posibilidad de detenernos y preguntarnos si estamos viviendo de acuerdo con lo que realmente valoramos y reiniciar de ser el caso.


Quizás incluso necesitemos perdernos un poco en la búsqueda.


Referencias.

 

Schaffner, A. K. (2023, 6 de marzo). Bienestar hedónico frente a bienestar eudaimónico: Cómo alcanzar la felicidad. PositivePsychology.com. https://positivepsychology.com/es/bienestar-hedonico-vs.-bienestar-eudaimonico/

 


Eye-level view of a serene forest path surrounded by tall trees


 
 
 

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