Psicología fisiológica.
- psiconvero
- 30 nov 2025
- 2 min de lectura
Actualizado: hace 5 días
¿Por qué seguimos repitiendo lo que alguna vez nos hizo daño?
Hay hablaremos de una situación paradójica, se trata de como a veces sabemos perfectamente que una situación nos hace daño y, aun así, terminamos acercándonos a ella una y otra vez.
Solemos elegir relaciones que se parecen a otras que juramos no volver a vivir, nos volvemos hipervigilantes ante determinadas actitudes y a veces nos cuesta confiar aunque nadie nos esté dando motivos para desconfiar.
Y es que durante la infancia aprendemos, a través de nuestras primeras relaciones, mucho más que palabras o normas; allí también prendemos qué esperar de los demás, qué podemos esperar de nosotros mismos y qué necesitamos hacer para conservar un vínculo.
Si un niño aprendió, por ejemplo, que el afecto podía desaparecer cuando expresaba demasiado lo que sentía, quizá no llegue a la adultez pensando “debo esconder mis emociones para que no me abandonen”. Puede simplemente convertirse en alguien que se acostumbra a callar, a adaptarse demasiado o a sentirse incómodo cuando alguien se acerca emocionalmente. Y lo más interesante de esto es que muchas veces no sabemos que estamos repitiendo una antigua forma de relacionarnos.
Regina Pally plantea un diálogo muy interesante entre psicoanálisis y neurociencia, pues muestra que nuestro cerebro utiliza aprendizajes anteriores para anticipar lo que probablemente ocurrirá y estas predicciones pueden operar de manera no consciente y organizar anticipadamente nuestras percepciones, emociones y respuestas por ello, no siempre reaccionamos solamente ante lo que está sucediendo; también reaccionamos ante lo que esperamos que suceda.
Pero si bien no todo lo que somos se decide en nuestra infancia, ni tampoco cada dificultad actual tiene necesariamente su origen en un acontecimiento infantil, nuestras primeras experiencias si pueden convertirse en una especie de referencia desde la cual aprendemos a leer las relaciones posteriores.
Aqui es donde la terapia puede ir más allá de simplemente identificar “esto viene de tu infancia”. pues en un proceso terapéutico de orientación psicoanalítica, la pregunta no es solamente qué ocurrió, sino también cómo esa historia continúa apareciendo en la manera en que pensamos, sentimos, elegimos y nos relacionamos actualmente.
Un patrón inconsciente difícilmente cambia solo porque logremos explicarlo intelectualmente, necesitamos empezar a reconocer cuando aparece y necesitamos además notarlo de forma consciente.
La neuroplasticidad nos ofrece una perspectiva extraordinaria en la cual el cerebro no es una estructura completamente fija, si no que las experiencias pueden modificar su funcionamiento, pero para ello es esencial una comprensión clara de su raíz.
Sanar no consista en borrar lo que vivimos durante la infancia, consiste en reconocerlo, transitarlo y entender cuándo aquella antigua manera de protegernos ya no necesita dirigir nuestra vida adulta.
Fuente científica:
Pally, R. (2007). The predicting brain: Unconscious repetition, conscious reflection and therapeutic change. The International Journal of Psychoanalysis, 88(4), 861–881. https://doi.org/10.1516/B328-8P54-2870-P703


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